El reloj del equipo y el código de un solo uso
La app de FxPro puede iniciarte sesión con un código de un solo uso, según FxPro. Ese tipo de código no se compara contra tu memoria sino contra la hora: nace válido para un intervalo corto y muere solo. Si la fecha y la hora del equipo están puestas a mano y quedaron corridas, el código correcto llega fuera de su intervalo y vuelve rechazado, sin que nada indique que el problema es el reloj.
- Mira los minutos, no la hora. Compara el reloj del equipo con el de otro aparato que tengas al lado. Una diferencia de dos o tres minutos ya es suficiente para tumbar un código; una diferencia de horas suele venir de una fecha puesta a mano.
- Deja que el equipo tome la hora de la red. En los ajustes del teléfono, la fecha y la hora automáticas resuelven el caso de raíz. En el computador es la misma casilla, con otro nombre: sincronización automática.
- Pide un código nuevo, no reutilices el anterior. Después de corregir el reloj, cierra la app y vuelve a pedirlo. El código que tenías en pantalla se generó con la hora vieja y ya no sirve, aunque siga escrito ahí.
La clave que el navegador recuerda
El caso más frecuente después de cambiar una contraseña: el gestor del navegador guardó la anterior y la sigue ofreciendo. El campo aparece lleno de puntos, todo se ve normal, y lo que se envía es la clave vieja. No es que la escribieras mal — es que no la escribiste.
Tres señales de que estás peleando contra tu propio gestor:
- El campo se llena antes de que lo toques. Si aparece completo al cargar la página, quien lo llenó fue el navegador, y el valor es el que guardó la última vez.
- Falla justo en el equipo donde sí guardaste la clave. Y entra en el equipo nuevo, donde no hay nada guardado. Eso invierte la sospecha: el equipo «bueno» es el que no recuerda nada.
- Aparece llena en un equipo donde nunca entraste. Los gestores sincronizan entre aparatos. Una clave vieja guardada en uno viaja a todos los demás y llega antes que tú.
La reparación es una sola: borra la entrada guardada para ese formulario, escribe la contraseña actual a mano una vez, comprueba que entra y recién ahí deja que se guarde de nuevo.
Un carácter que no se ve
Copiar y pegar es más seguro que escribir a mano, salvo por lo que viaja de contrabando. Un correo agrega un salto de línea al final. Un PDF entrega espacios duros en lugar de espacios normales y guiones que parecen guiones pero no lo son. Un chat corta la selección un carácter antes o un carácter después. El campo acepta todo eso en silencio y la comprobación falla.
- Pega primero en un lugar sin formato. Una nota simple o la barra de direcciones sirven: ahí el texto se ve completo, con sus espacios, y se puede limpiar antes de llevarlo al formulario.
- Revisa los dos extremos, no el centro. Lleva el cursor al final con la tecla Fin y comprueba que queda pegado al último carácter; repite al comienzo. Lo que sobra casi siempre está en los bordes.
- Selecciona con el teclado cuando el ratón se pase. Marcar de un doble clic incluye a veces el espacio siguiente. Seleccionar carácter por carácter es lento y no falla.
- Desconfía de lo que se parece. La I mayúscula y la ele minúscula, el cero y la O, el guion corto y el largo: al reescribir a mano un dato copiado de una imagen, ahí se pierden los intentos.
Síntoma, qué revisar en tu equipo, dónde se cambia
La misma revisión en una sola tabla. Ninguna fila pide que cambies la contraseña: todas se resuelven en ajustes de tu propio equipo.
| Lo que ves | Qué revisar — y dónde |
|---|---|
| El código llega y lo rechaza | hora del equipo puesta a mano ajustes → fecha y hora automáticas |
| La clave se escribe sola y falla | entrada vieja del gestor contraseñas guardadas → borrar esa entrada |
| Escrita entra, pegada no | espacio o salto invisible pegar sin formato y revisar los extremos |
| El formulario vuelve al formulario | datos guardados del sitio ventana privada → otro navegador → borrar ese sitio |
| Entra en un equipo y en otro no | teclado, mayúscula automática, distribución escribir a mano con el texto a la vista |
| MT4 o MT5 rechaza datos correctos | nombre del servidor pegado con espacio escogerlo en la lista en vez de pegarlo |
Lo que se pregunta al segundo intento
Seis turnos, todos del lado del usuario. Si ninguno aplica, el último dice qué anotar para que la primera respuesta que recibas no sea otra pregunta.
Un código de un solo uso se valida contra la hora, no contra ti: si la fecha y la hora del teléfono están puestas a mano y quedaron corridas, el código nace correcto y llega tarde. Activa fecha y hora automáticas, cierra la app, pide un código nuevo.
El gestor del navegador guardó la clave vieja y la sigue ofreciendo después de que la cambiaste: el campo se ve lleno, pero nunca escribiste nada. Borra esa entrada guardada, escribe la actual a mano y vuelve a guardarla.
Copiar desde un correo, un chat o un PDF arrastra un espacio, un salto de línea o un espacio duro que el campo acepta sin mostrarlo. Pega en un lugar sin formato, revisa los extremos y borra lo que sobre antes de volver a copiar.
Una sesión a medio cerrar y archivos guardados de una versión anterior dejan el ciclo girando sin ningún mensaje. Abre una ventana privada: si entra ahí, el culpable son los datos o una extensión de tu ventana normal.
Compara los dos equipos, no las claves. Lo que cambia entre ellos es el teclado, la mayúscula automática, la distribución con eñe y tildes, las extensiones y los datos guardados. Repite el intento en el equipo que falla escribiendo a mano y con el texto a la vista.
Deja por escrito qué equipo y qué navegador usaste, la hora del intento, si la ventana privada sí entró y en qué paso se detuvo. Sin eso, la primera respuesta que recibas va a ser una lista de preguntas.
El portal es el mismo; tu equipo, no.
Cuatro ajustes del lado del usuario — reloj, autocompletado, portapapeles y datos del navegador — explican la mayoría de los accesos rechazados con la contraseña correcta. Revisados esos, la puerta es la de siempre: FxPro Direct.
Revisión del equipo